Vivimos un terremoto tecnológico que ha invadido nuestros hogares, nuestra vida cotidiana: la telefonía móvil y los múltiples soportes por cuyas pantallas nos adentramos en el mundo, sin otro límite que nuestra capacidad de adaptación en ese abismo que llaman Internet. Y sin embargo sin los libros nunca hubiéramos llegado hasta aquí. Porque en los libros también está todo, incluso muchas de las cosas que nunca sabremos porque ardieron en la Biblioteca de Alejandría. Si Eratóstenes fue capaz de calcular con precisión la circunferencia de la Tierra, ¿Qué tesoros no albergaría esa biblioteca de la que él fue director? XXII siglos después podemos decir que el libro goza de buena salud, a pesar de quienes le auguraban una muerte segura, la desaparición y el olvido. Las librerías siguen reinando en las calles de nuestras ciudades para regodeo de los lectores que al olor de la tinta todavía fresca, viajan por el orbe lo mismo al pasado que al futuro. Y son muchos los jóvenes que acuden a la llamada de la naturaleza, del papel, de la letra impresa, de los libros que una vez leídos no mueren, simplemente descansan sin un destino determinado. A veces volvemos a ellos por obra y gracia de algún recuerdo, otras son el mejor de los regalos. Y por ello esta propuesta editorial de autores clásicos cuyas obras ya recibieran buenas críticas en su tiempo y que como tales han pasado a la historia de la literatura española. Un libro es tu mejor compañía en la cama, en el viaje, en la soledad y entre el tumulto.