domingo, 13 de diciembre de 2015

ciudadanos II

ya queda menos. El domingo a esta hora la suerte estará prácticamente echada. Y sólo de ti y de nadie más depende que no nos gobiernen ni ladrones ni charlatanes. Han sido muchos años de robo y estafa continuada. Tratemos de evitarlo de ahora en adelante. Pero que nadie se engañe. Esas llamadas alternativas, no siempre lo son. De hecho me atrevo a afirmar que los naranjitos son lo mismo de siempre sin corbata. Una suerte de advenedizos cuyo afán por el poder les vende al diablo. Enviados de Goldman Sach al servicio de la Troyka, la CEOE y los Mercados. No son la nueva política: son lo de siempre. Y si observas con atención percibirás que no sólo no lo ocultan sino que además se enorgullecen de ello. Son el ariete del mercado, del TTIP, son el camino recto hacia la esclavitud, son ese uno por ciento tan necesario para que el uno por mil lo siga manejando todo. Son el azote de las clases populares porque saben que cuanto más desarrollados, más cultos, más informados... más críticos seremos y más difícil lo tendrán. Por eso inciden tanto en las supuestas bondades de su proyecto educativo, porque es todo lo contrario: una fábrica de borregos máquinas para trabajar (esclavos) y consumidores. El beneficio para ellos. Hablan de la unidad de España. Y sólo los tiranos, los mediocres y los farsantes se envuelven en su bandera, ese es su refugio. ¿Y nuestro bienestar? no hablan de salarios dignos, de trabajo digno, de ecología, de modelo energético, de modelo productivo... y es que han errado ya tantas veces durante la campaña y cambiado tantas veces de opinión que nos lo han dejado claro. Cuando tienes que mantener una mentira durante mucho tiempo al final pierdes los papeles. Y el mentiroso cae por su propio peso. Y lo dicho: los hijos de puta nacen, sólo necesitan el caldo de cultivo pertinente para explayarse. 

viernes, 13 de noviembre de 2015

ciudadanos.

Tanta Luchi tanta Luchi y resulta que se llama Luciana!! se escandalizaba Gracita Morales cuando descubrió que su señora venía de unos orígenes semejantes a los suyos y que la diferencia sólo era que había tenido mejor suerte. Y es que al fin y al cabo la vida pone a cada uno en su sitio. Los prohombres del Partido Popular, sin mácula cargados de valores, honrados y trabajadores espejo de de los hombres de bien donde estos se miran; han resultado ser una suerte de ladronzuelos, de listillos, muchos de ellos advenedizos que durante un tiempo creyeron que el patio era de su exclusiva propiedad. No sé si acabarán ente rejas, un destino más que obvio ante tamañas tropelías, la verdad es que tengo mis dudas, pero la peste y el descrédito les acompañará de por vida entre la gente honrada: aquellos que cada día se levantan a las seis de la mañana para generar los impuestos que permitan vivir a estos hijos de puta como señores. Que no no lo son. Son chorizos, mangantes, estafadores, mentirosos compulsivos, sinvergüenzas del tipo pícaro español; tan en desuso que resulta hasta ridículo. Cero que no será necesario que dé nombres. Como tampoco daré nombres de la nueva terna aspirante al trono. La clase política en su mayoría formada por analfabetos, mediocres, tipos pusilánimes de esos que se llevaban las hostias en el recreo, que fueron el hazmerreír de sus compañeros de colegio; llegan a la vida pública con ganas de vengarse de la humanidad. Y para ello se forman en la mejores universidades y escuelas de negocios, se lanzan a los brazos de los banqueros y empresarios y se enfundan la bandera más grande del escaparate, se envuelven en ella y escupen a los cuatro vientos que ellos son la nueva política. Como si esto último supusiera un valor en sí mismo. Vienen de frente y se les nota. Y de perfil y de lejos y ya no te digo de cerca. De cerca apestan. Porque la Luchi que durante tanto tiempo tuvo engañada a su asistenta al fin y al cabo lo hacía por guardar las formas. Cómo una señora iba a compararse con quien le sirve. Pero estos advenedizos de la London School of Economy ni siquiera tiene el pudor de guardarlas. Vienen con la navaja afilada y la pistola al cinto. Y con ellos el libre comercio con los EEUU, con lo que ello supone para nosotros, sí Nosotros, porque somos ellos o nosotros. El copago, el nada es gratis (algo de lo que todos somos conscientes) porque los servicios que nos presta el Estado no son gratis, los pagamos con nuestros impuestos. Y sin embargo la terna de advenedizos que está encandilando a medio país quieren que nuestros impuestos sirvan solo para pagar sus policías, sus ejércitos y su seguridad. Mientras que nosotros queremos gestores que gestionen los recursos que son de todos y nos doten de una escuela pública digna y una sanidad digna y una vida digna que valga la pena vivir. Pero los advenedizos tienen el mismo perfil, aquí, en Cuba, Afganistán, o China. Y me imagino al primo de turno habiendo nacido en la Cuba de castro y siendo castrista como en la China de Mao siendo maoísta. Quieren el poder a toda costa y harán lo que esté en su mano. Cuentan con una buena nómina de colaboradores y acreedores. Y mienten y mienten y mienten y no se sonrojan. Son charlatanes de feria y nunca les falta la palabra que encandile al estulto, máxime en un país tan baqueteado como el nuestro. Y es que los hijos de puta nacen y sólo necesitan el terreno abonado para explayarse. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

señores de la guerra.

Huyen de la guerra como el que huye de un agujero negro que sabe le absorberá y aniquilará para siempre. Huyen de frontera en frontera sin otro criterio que la mera supervivencia. Mientras por encima de sus cabezas vuela el halcón. Son la carne que los señores de la guerra reparte entre los suyos como trofeo, son el foco donde se pierde la mirada, antes del olvido definitivo. Son la realidad más dura de las guerras, cuyo saldo de beneficios descuenta cada ser humano, cada cadáver, el hambre, el frío, la desesperación. Son el espejo en el cual podría mirarse cada uno de nosotros para después preguntarse: qué he hecho yo para estar mejor que él. Para no tener que huir. Para que el interruptor de la luz, obediente, me permita gobernar mi cálida estancia y seguir el sueño de mi vida, el decurso de esta existencia que se niega a otros. Y por encima de sus cabezas el halcón. Ese egoísmo que quiere más y más y más... insaciable, dueño y señor de nuestro destino. 

sábado, 21 de febrero de 2015

guardianes del mercado

Hay un dicho norteamericano de los expertos en la materia que afirman que las serpientes nunca se suicidan. Obviando la metáfora, a este lado del Atlántico no se ven las cosas del mismo modo, al contrario no sólo se suicidan sino que además se matan entre ellas. Podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que tenemos una clase política cobarde, corrupta y miserable y todo ello gracias a las múltiples prebendas que a lo largo de las últimas décadas les hemos permitido sin nada a cambio. Y claro, ya se sabe que al hombre (como diría mi admirado Pío Baroja) un ser de dudosa sapiencia un centímetro por encima del mono y la misma medida por debajo del cerdo) cuando se le da el dedo meñique te toma la mano y si le ofreces ésta te cogerá el brazo. Dicho de otro modo; si le das una tarjeta para sus gastos de representación, gastos estos que obviamente están obligados a justificar, y no hay un mecanismo que los justifique, pues eso: lo mismo se van de putas que se lo gastan en cocaína. Lo de Bankia es lo más parecido a un suicidio colectivo. Una caterva de políticos de lo todos los colores y representantes de este régimen constitucional, ya de por sí muy desacreditado, al estilo de la orgía romana y la más pura decadencia. Pero son muchos los métodos de suicidio conocidos. No todos se ahorcan o se tiran por la ventana. Otros simplemente se miran entre sí y, a sabiendas de que el "enemigo" acecha sacan las navajas y se baten en duelo por una poltrona, un sillón, una secretaría general, un puesto aquí o allá... sin importarles un ápice el lamentable espectáculo. Aún sabiendo que como en el fútbol están obligados a jugar limpio, entre sí y por supuesto para quien paga, que no somos otros que el resto de mortales, votemos o no. Porque lo que sí es seguro es que pagamos impuestos y de ello viven y abusan, insisto, por obra y gracia de las muchas prebendas y privilegios que les hemos otorgado. Y sin embargo una chispa de esperanza asoma en el horizonte y brilla con fuerza. Desde la aparición en la escena política de Podemos, no sólo somos muchos los que hemos empezado a creer de nuevo en la política sino que creemos y confiamos en la posibilidad real de limpiar el patio y sacar de la vida pública tanta escoria. En Grecia ya se han puesto a ello, por cierto, contra viento y marea y el asedio de Europa al unísono donde además de Alemania, que es quien manda, los correveidiles del Gobierno de España no han perdido ocasión para morder al humilde desatando toda la ruindad de la que un gobierno puede ser capaz. Y es que lo que ocurra en Grecia pronto ocurrirá aquí y, si Mariano ve cómo el Gobierno griego del pueblo limpia su casa; pronto tendrá que poner sus barbas a remojar. Mariano y los suyos, son el mejor guardián del mercado. Y aún peor, son como los ingleses: nunca se van de ningún lado, hay que echarlos. Nos contarán un millón de mentiras. La prensa al unísono, responsable de todo lo anterior, al igual que los políticos a los que protege, desatará su ira in crecento hasta derivar en una jauría de la que no se librará ni el utilero, ni el conductor del autobús. Perderán la dignidad antes que perder la guerra, su guerra. Porque sus adversarios políticos son sus enemigos y ya se sabe que, contra tu enemigo vale todo. 

lunes, 19 de enero de 2015

ciutat morta.

Quiero dejaros un link donde podréis ver un documental: 4-F en el que se relatan unos hechos de una gravedad tal que no podemos ni debemos pasar por alto. Policías torturadores, jueces prevaricadores, políticos autocomplacientes... aquí en tu país. El mismo país ejemplar que nos vende esta clase política cobarde, corrupta y miserable que lo mismo nos cuenta la milonga de la libertad de expresión como la de el Estado de Derecho y se les llena la boca de democracia. Sobre todo es un sentido homenaje a Patricia Heras, joven, poeta, llena de vida y, sobre todo inocente. Y a esos otros chicos, también inocentes, cuyo único delito fue pasar por allí. Tv3 lo pasó el pasado sábado con cinco minutos menos de metraje (por orden judicial) en aras de proteger el "honor" de un polícía implicado, aquí podrás verlo completo. Difúndelo en aras de la justicia y sobre todo de la verdad. 

viernes, 9 de enero de 2015

pobres

Visto el perfil de los autores de la masacre de París me obceco aún más en la idea de que la justicia social, mejor dicho la carencia de la misma, nos está abocando a un mundo de violencia y desesperación e incertidumbres varias, que en muchos casos podrían llegar a quitarnos el sueño. No existe ni motivo ni justificación para tales atrocidades y diré que, antes que musulmanes, son ciudadanos y en este caso además: asesinos. Hay que carecer de entrañas y de alma y de corazón y de razón y de escrúpulos y ser un grandísimo hijo de puta, para disparar a bocajarro a un hombre en el suelo malherido e indefenso que invoca aturdido, quien sabe si no al mismo dios de quienes le van a asesinar. Dicen que era uno de los suyos y yo me niego a aceptarlo; profesaban la misma fe, cierto, pero a partir de ahí lo demás son diferencias. No pienso invertir una sola letra para comparar a un ciudadano honrado que además en el instante de morir estaba cumpliendo con su obligación con un vulgar asesino. Por mucho que éste último dé carnaza para que profetas del bienestar y defensores de la democracia y los derechos humanos inunden las páginas de la prensa de medio mundo para decirnos lo buenos que somos y lo malos que son ellos. Desde que tengo uso de razón he apreciado a mi alrededor cómo los ricos se han ciscado en la dignidad de los pobres. Eso aquí, en el epicentro del bienestar universal. He visto y he sabido y he leído y me he informado de cómo países han invadido otros países. De cómo las sagradas materias primas han sido esquilmadas para que "nuestra" civilización prospere mientras el resto vive en la más absoluta misera. Me consta que los gobiernos occidentales, unos más que otros, promueven gobiernos títeres aquí y allá como si el mundo fuera un tablero de ajedrez, muchas veces a cuenta de guerras, golpes de estado, revoluciones y grandes convulsiones sociales, que a lo largo del pasado siglo y el curso del presente han costado millones de vidas humanas. Caucho, petróleo, uranio, diamantes... todo vale. Todo cotiza en bolsa, incluida la sangre de millones de inocentes. Carros de combate, fusiles de asalto, lanzamisiles, bombas. Y los diplomáticos por un lado en su avión oficial y los hombres de negocios por otro en su jet privado. La muerte, la destrucción, la miseria, la guerra, la mal llamada seguridad... son más rentables que la educación, la ilustración, la libertad e incluso la propia democracia. Y son asesinos y no me cansaré de repetirlo y lo diré a los cuatro vientos. Pero también eran pobres, ignorantes, sin esperanza alguna, carnaza para iluminados, hambrientos, desarrapados... y es que al fin y al cabo sólo eran dos hombres carcomidos por el odio y a quienes la miseria convirtió en alimañas. 

un abrazo al pueblo francés.