Sabías que doña Leticia Ortiz de Borbón, reina de España, es la única mujer española que no puede divorciarse de motu propio, o lo que es lo mismo sin el consentimiento de su marido: Felipe VI, rey de España. Hay que joderse!! pero los privilegios de la monarquía lo abarcan todo por lo inviolable del jefe del Estado que por no ser violado no pude serlo no ya por ciudadano anónimo alguno, sino ni tan siquiera por su propia esposa. Ella se lo ha buscado. El amor a veces tiene estas cosas. Y tiene cosas tales como la gran cantidad de ganapaes que al unísono, desde la casta política hasta la prensa (esta casi de modo unánime) han ido a la carrera a adular la institución monárquica, desde los logros del rey padre a lo largo y ancho de los últimos 30 años hasta las bondades que supone una monarquía renovada, que no sucesora de la anterior ésta impuesta por el caudillo en aquel dejar todo atado y bien atado. Y así hasta nuestros días. Porque contrariamente a lo que se diga la monarquía no ha sido sino la bóveda que a su vez ha servido para proteger a unos y para que otros se refugien bajo su influencia, que no es poca, y medren desde la mediocridad hasta la más pura abyección. Resulta pintoresco ver cómo la prensa al unísono y por lo que algunos denominan responsabilidad institucional se ha desfondado para alabanza de una casa real desprestigiada por los cuatro costados y en cada una de sus generaciones. Resulta increíble la retórica al respecto: la gran preparación del nuevo rey, los muchos idiomas que habla, además de euskera y catalán, el porte de hombre distinguido que prácticamente le acompaña desde niño... y bla bla bla. Y ello en un país con casi seis millones de parados, de los cuales casi la mitad son jóvenes y más de la mitad de estos universitarios que por supuesto también hablan idiomas, muchos de ellos además de euskera y catalán, gallego, ruso, árabe, serbocroata y bable. Y digo yo!, como decía el cartero de Crónicas de un pueblo: si está tan preparado por qué no se presenta a una oposición para bombero, guardia municipal, secretario de ayuntamiento, guarda forestal o, escribano; de esos que lo taquigrafían todo en el Congreso de los diputados, que dicen ganan una pasta por tragarse mil y una mentiras y además de oírlas tienen que transcribirlas . O aún mejor: por qué ninguno de ese millón de jóvenes españoles tan preparados como el nuevo monarca se presenta a una oposición para ser jefe del Estado. No me lo digas. No hay oferta pública de empleo ese respecto. Ese puesto no está vacante y cuando lo está siempre hay un vástago esperando. Pero mirar el lado bueno chicas: si un día tu pareja, tu marido llega a casa con aroma de leña de otro hogar, como dice la canción, y lo ves pertinente; le puedes mandar a paseo. Y san se acabó. Doña Leticia no goza de ese privilegio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario